PALABRA PARA LA MISIÓN
Apuntes de reflexión misionera sobre la liturgia dominical

El CIAM propone, semanalmente, para laicos, religiosas y sacerdotes un itinerario de reflexiones sobre la liturgia dominical en clave misionera. Se ofrecen apuntes para una meditación misionera, personal o comunitaria, sobre la Palabra de Dios, la cual, de manera constante y sorprendente, sigue iluminando, fortaleciendo y sosteniendo el camino misionero de la Iglesia, para la vida del mundo.

 


Una nueva época misionera



XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario

Año B - 19.11.2006

 

Daniel  12,1-3

Salmo  15

Hebreos  10,11-14.18

Marcos  13,24-32


Reflexiones

Marcos utiliza un lenguaje que causa miedo, pero siempre con un mensaje de salvación y de esperanza. Se trata del lenguaje ‘apocalíptico’, rico en imágenes y palabras, que los evangelistas usan para expresar la destrucción de Jerusalén y, en perspectiva, los acontecimientos postreros de la historia humana. El contexto inmediato en el cual vivían las primeras comunidades cristianas estaba marcado por tensiones internas y por persecuciones externas, que provocaban miedo, desorientación y muchas preguntas: ¿Cuánto tiempo durará la prueba? ¿Cómo permanecer fieles? Al final, ¿quién se salvará?

 

Marcos y los otros evangelistas, siguiendo la predicación apostólica, quieren dar a las comunidades un mensaje de esperanza y de consuelo, centrado en la cercanía del Maestro (Evangelio): su ausencia es solamente momentánea, Él volverá, envía a sus ángeles protectores, después de una dispersión inicial habrá una gran convocación (v. 26-27). Lo había previsto también el profeta Daniel (I lectura): después de tiempos difíciles, el pueblo encontrará la salvación (v. 1).

 

La Palabra de Dios en este domingo presenta a varias personas que intervienen, en grados diferentes, en la obra de la salvación. Ante todo, Jesucristo, sumo sacerdote y santificador de la nueva Alianza (II lectura), el único Salvador de todos los pueblos. Vienen luego los que colaboran con el plan de Dios y acompañan a los elegidos y a los hermanos en la fe. Daniel hace un elogio especial de “los que enseñaron a muchos la justicia” (v. 3). Marcos habla de los ángeles que reúnen a los elegidos “de los cuatro vientos” (v. 27). “Salvar a los hermanos de la pérdida de la fe y de la dispersión no es algo que ocurre por una intervención prodigiosa del Señor, sino por la acción de ángeles, los discípulos, quienes, en el momento de la prueba, han logrado mantenerse firmes en la fe. Ellos son los ángeles encargados de reconducir a los hermanos a la unidad de la Iglesia” (F. Armellini).

 

Éste es el rol misionero de quienes acompañan a los demás en el camino al encuentro con Cristo. El camino de la misión entre los diferentes pueblos es arduo y para mucho tiempo. La mies es siempre abundante, pero faltan obreros (Mt 9,37). Sin embargo, el mismo Jesús nos invita a levantar la cabeza y contemplar con esperanza la mies: “Levanten la vista y vean cómo los campos están amarillentos para la siega” (Jn 4,35).

 

El Señor Jesús alienta la esperanza, asegura que “Él está cerca, a la puerta” (v. 29): a cada persona ofrece su salvación. Y convoca a sus amigos a convertirse en portadores de este anuncio. Juan Pablo II, en la encíclica Redemptoris Missio (1990), afirma con claridad que “la misión de Cristo Redentor, confiada a la Iglesia, está aún lejos de cumplirse... Esta misión se halla todavía en los comienzos y debemos comprometernos con todas nuestras energías en su servicio (n. 1). Consciente de la amplitud y de la urgencia de dicha misión, el Papa invita a elevar los corazones a la esperanza “en esta nueva primavera del cristianismo” (n. 2), mientras ve amanecer una nueva época misionera.  (*)

 

 

Palabra del Papa

*  “Nunca como hoy la Iglesia ha tenido la oportunidad de hacer llegar el Evangelio, con el testimonio y la palabra, a todos los hombres y a todos los pueblos. Veo amanecer una nueva época misionera, que llegará a ser un día radiante y rica en frutos, si todos los cristianos y, en particular, los misioneros y las jóvenes Iglesias, responden con generosidad y santidad a las solicitaciones y desafíos de nuestro tiempo”.

Juan Pablo II
Encíclica Redemptoris Missio
(1990), n. 92

 Siguiendo los pasos de los Misioneros

- 20/11: Jornada Internacional de los Derechos del Niño, creada por la ONU en 1989.

- 21/11: Presentación de María en el templo. – (Hoy o en otra fecha): Jornada “Pro Orantibus”, para las religiosas claustrales de vida contemplativa.

- 22/11: Jornada Internacional de la Música.

- 23/11: S. Columbano, abad (+615), nacido en Irlanda, misionero itinerante en Francia, Suiza e Italia, fundador de numerosos monasterios.

- 23/11: B. Miguel Agustín Pro (1891-1927), jesuita mexicano, martirizado durante la persecución en contra de la Iglesia. Junto con él, cabe recordar a muchos otros mártires de aquel período.

- 24/11: S. Andrés Dung Lac (+1839), sacerdote, y otros compañeros mártires en Vietnam. Juan Pablo II en 1988 canonizó a 117 de ellos: obispos, sacerdotes, laicos martirizados en diferentes lugares, modos y tiempos.


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A cargo de: P. Romeo Ballan, mcci – Director emérito del CIAM, Roma

Sito Web:    www.ciam.org    “Palabra para la Misión”

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