PALABRA PARA LA MISIÓN

Apuntes de reflexión misionera
sobre la liturgia dominical

  

MISIONEROS  DE LA  VIDA

V Domingo de Cuaresma

Año “A” – Domingo  13.3.2005

 

Ezequiel  37,12-14                 

Del Salmo  129

Romanos  8,8-11

Juan  11,1-45


Reflexiones

 

Con atenta pedagogía, la Iglesia acompaña a los cristianos hacia la Pascua, instruyéndolos con catequesis bautismales, adecuadas para los catecúmenos que se preparan a recibir el Bautismo, y para los fieles que renovarán las promesas bautismales. En el III domingo el símbolo era el agua, en el diálogo entre Jesús y la Samaritana; el domingo pasado era la luz, en la sanación del ciego de nacimiento; hoy el signo es la vida, con la resurrección de Lázaro. En estos tres domingos, son múltiples las referencias al sacramento del Bautismo, tanto en las lecturas bíblicas como en otros textos litúrgicos (antífonas, oraciones, prefacio…). En las jóvenes Iglesias misioneras, la noche de Pascua asume una particular solemnidad por los sacramentos de la iniciación cristiana que se administran a numerosos catecúmenos, adultos y jóvenes. Se trata de fiestas que llenan el corazón y la vida de los misioneros y de los pastores de las Iglesias locales.

 

La vida es el tema de las lecturas de este domingo: la vida que vence los sepulcros, como lo profetiza Ezequiel (I lectura); la vida que se nos da por medio del Espíritu que habita en nosotros, come insiste Pablo (II lectura); la vida nueva que es Jesús mismo (Jn 11,25): “Yo soy la resurrección y la vida” (Evangelio). Hay un crescendo temático hacia la Pascua: crecen los signos (agua, luz, vida…), iluminados por las insistentes afirmaciones de Jesús acerca de su identidad, que recuerdan al Dios del Éxodo: “Yo-Soy” (Éx 3,14), favoreciendo su gradual conocimiento en la historia.

 

La resurrección de Lázaro se encuentra en la mitad del Evangelio de Juan (en el capítulo 11 sobre 21 capítulos), pero es, sobretodo, el centro temático: tenemos quizás las más alta manifestación de Jesús como “verdadero Dios y verdadero hombre”. - Es verdadero hombre, lleno de fuertes sentimientos: es amigo de Lázaro y de las hermanas de Betania, se turba, se conmueve profundamente, se echa a llorar, ora intensamente al Padre, grita con voz potente. Con sus lágrimas justifica las nuestras en circunstancias parecidas. – Y es verdadero Dios, del que manifiesta el amor y el poder devolviendo la vida al amigo muerto, para que la gente crea que Él ha sido enviado por el Padre (cfr Jn 11,42). Así, este espectacular milagro pone de manifiesto tres valores que van juntos: amor, fe y vida. Porque: “la vida es vida tan sólo allí donde hay amor” (Gandhi).

 

En su realidad divino-humana, Jesús realiza su misión como cercanía, haciéndose próximo, como el samaritano (cfr Lc 10,34), del que sufre y aportando soluciones a los problemas. Pero al Salvador que se acerca es necesario salirle al encuentro, como las hermanas Marta y María (cfr Jn 11, 20.29). Solamente en este encuentro se realiza la salvación. Porque sólo “del Señor viene la misericordia, la redención copiosa” (Salmo responsorial).

 

“No estamos sobre la tierra para guardar un museo, sino para cultivar un jardín lleno de flores y de vida” (B. Juan XXIII). El proyecto primigenio y permanente de Dios es la vida: “la gloria de Dios es el hombre viviente” (S. Ireneo); Jesús ha venido para darnos vida en abundancia (cfr Jn 10,10), no una vida raquítica, empobrecida, mediocre, subdesarrollada. Para la vida presente y la futura. En un mundo duramente marcado por muertes injustas, precoces e inocentes, el cristiano –y más aun el misionero- está llamado a hacer una firme y definitiva apuesta por la vida: acogerla, promoverla, defenderla, anunciarla, detectar los pequeños signos de su presencia, proteger sus brotes, llevarla a plenitud. Agua, luz, vida…: son dones para vivirlos, pero sobre todo para compartirlos y comunicarlos. Estamos llamados a ser misioneros de la vida!  *

 

 

Palabra del Papa

* “El primer desafío es el desafío de la vida. La vida es el primer don que Dios nos ha hecho y la primera riqueza de la que puede gozar el hombre. La Iglesia anuncia “el Evangelio de la Vida”. Y el Estado tiene precisamente como tarea primordial la tutela y la promoción de la vida humana. En estos últimos años el desafío de la vida se está haciendo cada vez más amplio y crucial”.

Juan Pablo II, Discurso al Cuerpo Diplomático, 10 de enero 2005.

 

 

Siguiendo los pasos de los Misioneros

- 15/3: S. Luisa de Marillac (1591-1660), viuda, fundadora, junto con S. Vicente de Paúl, de las Hijas de la Caridad.

- 15/3: B. Artémides Zatti (+1951), salesiano, medico misionero en la Patagonia (Argentina).

- 15/3: S. Daniel Comboni (1831-1881), aniversario del nacimiento (en Limone sul Garda-Brescia) del I Vicario apostólico del África Central.

- 17/3: S. Patricio (385-461), obispo de Armagh, misionero y patrono de Irlanda.

- 18/3: S. Cirilo (+386), obispo de Jerusalén, conocido por sus catequesis; a menudo fue perseguido por los arrianos.

- 19/3: S. José, esposo de la B. V. María, padre putativo de Jesús, Patrono de la Iglesia universal.

 

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A cargo de: P. Romeo  Ballan, mcci – Director del CIAM, Roma – Sito Web:  www.ciam.org   “Parola per la Missione”