PALABRA PARA LA MISIÓN
Apuntes de reflexión misionera
sobre la liturgia dominical

   

MISIÓN:

camino de búsqueda del rostro de Dios en Cristo

 

Domingo 19° del T.O.

Año “A” – Domingo 7.8.2005





1Reyes  19,9.11-13

Del Salmo  84

Romanos  9,1-5

Mateo  14,22-33


Reflexiones

Un hilo conductor que une las lecturas hodiernas es el tema de la libre y sorprendente manifestación de Dios y, en consecuencia, de su búsqueda por parte del hombre. Todas las religiones y filosofías de los pueblos son un índice y resultado de este deseo profundo que Dios ha inscrito en el corazón de las personas y de las culturas: ¿Quién es Dios? ¿Cómo es Dios? ¿Dónde está? ¿Qué hace?… Los logros de esta búsqueda están en las diferentes expresiones religiosas que acompañan al hombre en su caminas histórico. Las religiones naturales son de hecho diferentes, pero tienen un origen común: la aspiración humana a alcanzar una relación con la divinidad. Éste es el terreno religioso natural en el cual los misioneros hallan a los pueblos en su primer encuentro con ellos.

 

La teología cristiana, desde sus inicios (s. II, con los santos Justino e Ireneo), enseña a los obreros del Evangelio que han de descubrir las “semillas del Verbo” presentes en las culturas, es decir, los valores humanos y espirituales que – gracias a  la acción del Verbo, por medio del cual han sido creadas todas las cosas (cf. Col 1,15-17), y gracias a la presencia del Espíritu Santo, el protagonista de la misión (cf RMi 21s.) – ya se encuentran en las culturas de los pueblos, aun antes que se les anuncie la Buena Nueva de Cristo. En virtud de su origen divino, dichos valores constituyen una buena preparación para acoger la novedad del Evangelio; la presencia del Verbo y del Espíritu, quienes anteceden la llegada del misionero, crea una especial sintonía que en general facilita la recepción del mensaje cristiano. Cristo llega como plenitud de la revelación de Dios, don gratuito, pero no opcional o alternativo.

 

Además de la revelación ‘creatural’, Dios se reserva, necesariamente, la iniciativa de manifestarse en el modo, el tiempo, las personas que Él quiere. En el caso de Elías (I lectura) la manifestación de Dios se da con signos diferentes a la de Moisés, aunque se realice sobre el mismo monte (Sinaí-Horeb). Elías está huyendo después de la masacre de los profetas de Baal en el monte Carmelo (cf 1Reyes 18) y necesita reconocer a Dios no a través de signos fuertes (viento huracanado, terremoto y fuego) sino en el “susurro” (v. 12). En medio del mar en borrasca y de los gritos de miedo a los fantasmas (Evangelio), Jesús se revela primero como orante solitario sobre el monte (v.23) y luego como portador de paz y seguridad: “¡Ánimo, soy yo, no tengan miedo!” (v.27). Al igual que en otras epifanías de Jesús, la conclusión es la fe de los discípulos (v.33). Y, más ampliamente, es la comunidad misionera de Mateo la que, probada por las incipientes persecuciones y la “poca fe” (v.31), renueva la adhesión a su Señor resucitado, invocándolo con el título pascual de Kurios, Señor (v.28.30).

 

En  la historia de las personas y de los pueblos se van alternando a menudo épocas de apertura y de cerrazón al misterio de Dios, de silencio o resistencia. Es éste el caso de la mayoría del pueblo judío (II lectura) el cual, si bien guarda 8 privilegios inestimables (v.4-5), se ha cerrado al Cristo: “de los patriarcas, según lo humano, nació el Mesías” (v.5), pero no lo reconocen como el Resucitado. El misterio del pueblo elegido lleva a pensar a la realidad misionera de tantos pueblos que aún no se han abierto al Evangelio, con excepción de unas minorías. Cabe pensar en la China, India, Japón, mundo islámico… Ciertamente no están fuera de la acción salvífica de Cristo, el único salvador de todos, sin embargo, permanece el misterio de su llamada a la Fe.

 

 

Palabra  del Papa

*  “Lo que más me mueve a proclamar la urgencia de la evangelización misionera es que ésta constituye el primer servicio que la Iglesia puede prestar a cada hombre y a la humanidad entera en el mundo actual, el cual está conociendo grandes conquistas, pero parece haber perdido el sentido de las realidades últimas y de la misma existencia”.

Juan Pablo II

Redemptoris Missio (1990), n. 2

 

Siguiendo los pasos de los Misioneros

- 7/8: BB. Agatángel Nourry  y Casiano Vaz López-Netto, misioneros capuchinos en Siria, Egipto y Etiopía, martirizados en Gondar (+1638).

- 8/8: S. Domingo de Guzmán (1170-1221), misionero itinerante y evangelizador de herejes, fundador de la Orden de los Predicadores.

- 8/8: B. María E. MacKillop (Sidney +1909), religiosa y fundadora; es la primera Beata de Australia.

- 9/8: S. Teresa Benedicta de la Cruz (Edith) Stein, alemana de origen judío, monja carmelita, martirizada en Auschwitz (+1942). Es compatrona de Europa.

- 11/8: S. Clara de Asís (+1253), seguidora de S. Francisco y modelo cristiano en la vida de pobreza, austeridad, caridad y contemplación.

- 11/8: Ven. John Henry Newman (1801-1890), inglés, se convirtió del anglicanismo, luego fue cardenal. Su lema era: “La santidad, ante todo”.

 

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A cargo de: P. Romeo Ballan, mcci – Director emérito del CIAM, Roma

Sito Web:    www.ciam.org    “Parola per la Missione”