PALABRA PARA LA MISIÓN
Apuntes de reflexión misionera sobre la liturgia dominical

El EUNTES.NET propone, semanalmente, para laicos, religiosas y sacerdotes un itinerario de reflexiones sobre la liturgia dominical en clave misionera. Se ofrecen apuntes para una meditación misionera, personal o comunitaria, sobre la Palabra de Dios, la cual, de manera constante y sorprendente, sigue iluminando, fortaleciendo y sosteniendo el camino misionero de la Iglesia, para la vida del mundo.

 


Adviento: tres personajes para un solo Señor


II Domingo de Adviento

Año B - 07.12.2008

Isaías  40,1-5.9-11
Salmo  84
2Pedro  3,8-14
Marcos  1,1-8

 
Reflexiones
Tres son los personajes principales que, en el tiempo de Adviento, nos preparan para el encuentro con Cristo: el profeta Isaías, Juan el Bautista y María. Cada uno de ellos tiene una relación misionera especial con el Salvador que viene: Isaías lo preanuncia, Juan lo señala ya presente, María lo ofrece. Pero hay otros personajes que también tuvieron una relación particular con el niño Jesús: San José, Zacarías, Isabel, Simeón, Ana… En Israel, entre los llamados “pobres de Yahvé”, la espera de un Mesías era intensa, aunque para muchos resultaba confusa y estaba mezclada de esperanzas humanas.

 

Asimismo, hoy la esperanza es un valor en crisis de contenidos, porque muchos desconocen lo que más necesitan para conseguir su crecimiento integral. En una pieza teatral emblemática de nuestro tiempo, el escritor irlandés Samuel Beckett, Premio Nóbel de literatura (1969), denuncia lo absurdo de la condición humana: la obra “Esperando a Godot” se desarrolla en la larga espera de un personaje importante, pero desconocido, con perfil y trazos nebulosos. Cuando ya se dice que ese personaje está a punto de llegar, la última manifestación de los actores es un poco convencido ¡Vamos!”, pero en la indicación escenográfica se anota: “Que nadie se mueva”. No se abren al encuentro. No ha ocurrido nada. La larga espera ha sido vacía. ¡Una ilusión total!

 

No así la esperanza cristiana, que es un dinamismo de apertura y de encuentro con una Persona, que es el Salvador de todos, con un nombre y un rostro bien definidos: se llama Jesucristo. Él es el centro del anuncio misionero de la Iglesia. De Él quiere hablar el evangelista Marcos desde el «Comienzo del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios» (Mc 1,1).

 

El profeta Isaías (I lectura), quiere abrir el corazón del pueblo a la esperanza en un futuro de libertad y de retorno a la patria, porque se acabó la esclavitud de Babilonia y la tribulación ha llegado a su fin (v. 2). La consolación que el profeta anuncia con insistencia (v. 1) no es sólo de palabras, sino con indicaciones para preparar en el desierto un camino al Señor (v. 3-4). Dios mismo se hace pastor que reúne el rebaño y lo conduce con amor (v. 11). Es preciso gritar en voz alta este mensaje gozoso (v. 9). Juan el Bautista (Evangelio) hace aún más concreto el mensaje de Isaías: él mismo prepara el camino al Señor (v. 3), “predicando un bautismo de conversión” (v. 4), anunciando la presencia de Uno que puede más que él (v. 7), que bautizará con Espíritu Santo (v. 8). Gracias al anuncio misionero y a la preparación del nuevo camino del Señor “en el desierto”, cambia totalmente el panorama espiritual del creyente. De esta manera, comienzan de veras el “cielo nuevo y la tierra nueva” (II lectura, v. 13). Una realidad que, de modo ejemplar, está ya presente en María, la toda pura, “sin mancilla y sin tacha” (v. 14): ella es la Inmaculada (8 de diciembre).

 

También S. Francisco Javier (su fiesta es el 3 de diciembre), misionero en la India y Japón hace casi cinco siglos, sentía la urgencia de anunciar a Jesús el Salvador, y escribía: “Muchos, en estos lugares, no son cristianos simplemente porque no hay quien los haga tales. Muchas veces me vienen ganas de recorrer las universidades de Europa, principalmente la de París, y de ponerme a gritar por doquier, como quien ha perdido el juicio, para impulsar a los que poseen más ciencia que caridad, con estas palabras: ‘¡Ay, cuántas almas, por vuestra desidia, quedan excluidas del cielo y se precipitan en el infierno!’ ¡Ojalá pusieran en este asunto el mismo interés que ponen en sus estudios!”.

 

Es legítima, ciertamente, alguna reserva sobre el lenguaje teológico de la época de Javier, pero nadie puede poner en duda la urgencia de suscitar, también hoy, nuevas vocaciones de misioneros y de misioneras que anuncien a todos los pueblos que Jesucristo es el Salvador. El mundo tiene extrema necesidad de Él. Lo confirman las recientes tragedias en Italia, India, Nigeria y otras partes. La oración de Adviento  -¡Ven, Señor!-  es fuertemente actual. (*) Pero Él quiere llegar a los demás, a todos, también por medio de nosotros, nuestro testimonio, nuestra palabra.

 

 

Palabra del Papa

(*)  “Sin la presencia de Cristo nunca llegará un mundo realmente justo y renovado. Y, aunque sea de otra manera, totalmente y en profundidad, podemos y debemos decir también nosotros, con gran urgencia y en las circunstancias de nuestro tiempo: ¡Ven, Señor! Ven a tu modo, del modo que tú sabes. Ven donde hay injusticia y violencia. Ven a los campos de refugiados, en Darfur y en Kivu del norte, en tantos lugares del mundo. Ven donde domina la droga. Ven también entre los ricos que te han olvidado, que viven sólo para sí mismos. Ven donde eres desconocido. Ven a tu modo y renueva el mundo de hoy. Ven también a nuestro corazón, ven y renueva nuestra vida. Ven a nuestro corazón para que nosotros mismos podamos ser luz de Dios, presencia tuya”.

Benedicto XVI
Audiencia general, miércoles, 12.XI.2008

 

Siguiendo los pasos de los Misioneros

- 7/12: S. Ambrosio (339-397), obispo de Milán, doctor, defensor y organizador de la Iglesia, maestro de S. Agustín.

- 7 y 8/12: Aniversario de importantes documentos misioneros: decreto conciliar Ad Gentes (7.12.1965); Evangelii Nuntiandi de Pablo VI (8.12.1975); Redemptoris Missio de Juan Pablo II (7.12.1990).

- 8/12: Solemnidad de la Concepción Inmaculada de la Virgen María, Madre de Cristo el Salvador.

- 8/12: B. Narcisa de Jesús Martillo Morán (1832-1869): nació y vivió en Ecuador, pero murió en Lima (Perú), laica terciaria dominica, entregada a la oración, penitencia y servicio a los necesitados.

- 9/12: S. Juan Diego Cuauhtlatoatzin (+1548), indígena de México, al que se le apareció la Virgen de Guadalupe (1531) sobre la colina del Tepeyac.

- 10/12: Jornada Mundial de los Derechos Humanos.

- 12/12: Fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, que se apareció sobre la colina del Tepeyac en México (1531) al indígena San Juan Diego, con un mensaje de esperanza en los comienzos de la evangelización de América: “No temas. ¿No estoy yo aquí que soy tu madre?”

 

+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

A cargo de: P. Romeo Ballán – Misioneros Combonianos (Verona)

Sitio Web:   www.euntes.net    “Palabra para la Misión”

+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++