PALABRA PARA LA MISIÓN

Apuntes de reflexión misionera

sobre la liturgia dominical


 

 

Bautismo del Señor Jesús

Año “A”- Domingo 9.1.2005


Isaías 41,1-4.6-7

Hechos 10,34-38

Mateo 3,13-17

 

 

Reflexiones

 

El Bautismo de Jesús es una de las tres “epifanías”, o manifestaciones más significativas que la liturgia de la Iglesia canta en la solemnidad de la Epifanía del Señor (6 de enero), junto con la manifestación a los magos que llegaron de Oriente y con el milagro en las bodas de Caná. También el bautismo es una presencia y una manifestación misionera de Jesús.

 

La dimensión universal de esta “epifanía” brota con fuerza de las lecturas. La misión de Jesús está ya prefigurada en el primer canto del “Siervo de Iahvé”, el cual tiene una misión que va más allá de los confines de Israel y llega a las “naciones” (paganas) como luz y salvación (I lectura, Is 42, 1 y 6).

 

Pedro, superada con dificultad la resistencia incial, suya y de la comunidad eclesial, acoge al centurión Cornelio y defiende su ingreso en la Iglesia, afirmando un principio fundamental en la teología de la salvación que se ofrece a cada persona, aunque no oficialmente cristiana: Dios ama a todos por igual y “acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea” (Hechos 10,34-35).

 

En el evangelio Jesús, haciendo suya la misión del Siervo de Iahvé, hace cola con los pecadores para recibir, El también, inocente, el bautismo de Juan el Bautista para el perdón de los pecados. Muy profundo es el comentario de S. Gregorio deNacianzo: “Jesús sube del agua; lo cual nos recuerda que hizo subir al mundo con él hacia lo alto” (Oficio de Lecturas). Tenemos ya una prefiguración del Siervo solidario y sufriente (cfr. Is 53,4-5.12). Pero El es el Hijo, el amado, el predilecto” (Mt 3,17).

 

La renovación de las promesas bautismales, la oración por los catecumenos que se preparan para los sacramentos de la Vida, el prefacio sobre la “consacración y misión” de Jesús, el compromiso misionero de todo cristiano que se funda en el bautismo, son otros tantos apuntes misioneros para esta fiesta.

 

 

Palabra del Papa

“A cada discípulo de Cristo corresponde el deber de difundir la fe. Y la raíz de este deber es el primero de los sacramentos de la fe. Así todos los cristianos laicos, en virtud del bautismo, están llamados por el Señor a un verdadero apostolado: la vocación cristiana es por su naturaleza también una vocación al apostolado. Es una vocación que se funda sobre la misma gracia bautismal”.

Juan Pablo II, Mensaje para la

Jornada Misionera Mundial, 1987.

 

“La necesidad de que todos los fieles compartan la responsabilidad en la actividad misionera no es sólo cuestión de eficacia apostólica, sino de un deber-derecho basado en la dignidad bautismal”.

Juan Pablo II, Redemptoris Missio, (1990), n. 71.

 

Siguiendo los pasos de los Misioneros

- 11 de enero: S. Paulino de Aquileia (730-802), pastor, teólogo y misionero en la Europa central.

- 13 de enero: S. Hilario de Poitiers (310-367), doctor de la Iglesia, llamado el “Atanasio de Occidente” por su tenaz oposición al Arrianismo, no obstante la persecución y el exilio.

- 15 de enero: S. Arnoldo Janssen (1837-1909), fundador de la Sociedad del Verbo Divino, de las Siervas del Espíritu Santo y de las Siervas del Espíritu Santo de la Adoración perpetua.