PALABRA PARA LA MISIÓN
Apuntes de reflexión misionera sobre la liturgia dominical

El EUNTES.NET propone, semanalmente, para laicos, religiosas y sacerdotes un itinerario de reflexiones sobre la liturgia dominical en clave misionera. Se ofrecen apuntes para una meditación misionera, personal o comunitaria, sobre la Palabra de Dios, la cual, de manera constante y sorprendente, sigue iluminando, fortaleciendo y sosteniendo el camino misionero de la Iglesia, para la vida del mundo.

 


“Impulsar nuevamente la acción misionera”



DOMUND - XXIX Domingo del T. O.

Año C - 21.10.2007

 

Éxodo  17,8-13

Salmo  120

2Timoteo  3,14-4,2

Lucas  18,1-8

 

Reflexiones

En la jornada del DOMUND, que hoy se celebra en toda la Iglesia, convergen temas fuertes: la urgencia del anuncio, la escasez de obreros del Evangelio, la necesidad de oración insistente (I lectura y Evangelio) y de cooperación por parte de todos los creyentes... La urgencia permanente del mandato misionero de Jesús a los Apóstoles de anunciar al mundo el Evangelio y de bautizar (cf Mt 28,19-20; Mc 16,15) encuentra inspiraciones nuevas, en tiempos recientes, en la voz del Papa Pío XII, el cual publicó, hace 50 años (en 1957), la encíclica Fidei Donum (el don de la fe) al fin de convocar a toda la Iglesia a la misión, epecialmente en favor de África. Esta llamada misionera ha recibido un nuevo impulso en el Concilio y con los documentos misioneros de Pablo VI y de Juan Pablo II.

 

Tenemos, por tanto, un amplio magisterio que ilumina y enriquece el tema del DOMUND de este año: “Todas las Iglesias para el mundo entero”. En su mensaje Benedicto XVI renueva la llamada misionera a todas las Iglesias, las de antigua tradición, a la par que las de reciente evangelización, y las invita a “tomar conciencia de la urgente necesidad de impulsar nuevamente la acción misionera ante los múltiples y graves desafíos de nuestro tiempo. Ciertamente, han cambiado las condiciones en que vive la humanidad, y durante estos decenios, especialmente desde el Concilio Vaticano II, se ha realizado un gran esfuerzo con vistas a la difusión del Evangelio. Con todo, queda aún mucho por hacer para responder al llamamiento misionero que el Señor no deja de dirigir a todos los bautizados. Sigue llamando, en primer lugar, a las Iglesias de antigua tradición, que en el pasado proporcionaron a las misiones, además de medios materiales, también un número consistente de sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, llevando a cabo una eficaz cooperación entre comunidades cristianas... El buen Pastor invita también a las Iglesias de reciente evangelización a dedicarse generosamente a la misión ad gentes. A pesar de encontrar no pocas dificultades y obstáculos en su desarrollo, esas comunidades aumentan sin cesar... De este modo, se asiste a un providencial ‘intercambio de dones’, que redunda en beneficio de todo el Cuerpo místico de Cristo. Deseo vivamente que la cooperación misionera se intensifique, aprovechando las potencialidades y los carismas de cada uno.

 

“Impulsar nuevamente la acción misionera ante los múltiples y graves desafíos de nuestro tiempo”: tal es  el mandato del Papa Benedicto para nuestros días, al comienzo del milenio, ante los evidentes signos de un enfriamiento en la fe cristiana, por lo cual algumos hablan de un invierno del Cristianismo en Occidente. Resuena con tintes de actualidad la inquietante pregunta de Jesús al final del Evangelio de hoy: “Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?” (v. 8). Invita a la reflexión una expresión de G. Bernanos: “Las voces que suben de la la tierra a Dios se vuelven cada vez más flébiles, quizás se estén apagando. Es el silencio del amor en la noche de la indiferencia”. Por su parte el Papa Benedicto estimala en especial las comunidades de antigua tradición a no sucumbir ante la tentación de encerrarse en si mismas y las invita a tener viva la esperanza y la creatividad: “Ante el avance de la cultura secularizada, que a veces parece penetrar cada vez más en las sociedades occidentales, considerando además la crisis de la familia, la disminución de las vocaciones y el progresivo envejecimiento del clero, esas Iglesias corren el peligro de encerrarse en sí mismas, de mirar con poca esperanza al futuro y de disminuir su esfuerzo misionero. Pero éste es precisamente el momento de abrirse con confianza a la Providencia de Dios, que nunca abandona a su pueblo y que, con la fuerza del Espíritu Santo, lo guía hacia el cumplimiento de su plan eterno de salvación”.

 

La misión, en cuanto anuncio del Evangelio, está pasando por estaciones complejas pero promisorias. Realidades nuevas están naciendo para la Iglesia misionera. La Palabra de Dios nos lo asegura, a la vez que nos ofrece abundantes mensajes de esperanza para los momentos trágicos de la existencia humana, tanto individual como social y política. Dios interviene y salva, aunque a veces parece tardar. Su salvación es gratuita, pero nunca nos exime de nuestra libre aportación. El pueblo de Israel (I lectura), en una de sus frecuentes luchas en contra de los enemigos de entonces, alcanza una victoria ante las tropas de Amalec, gracias a la plegaria de un orante extraordinario, Moisés, el cual, con la ayuda de dos colaboradores, sostiene en alto las manos (v. 11-12). La experiencia orante de Moisés se prolonga en el salmo y se ve confirmada en el Evangelio de la viuda,  (*)  la cual, con su insistente súplica “sin desanimarse” (v. 1), alcanza un resultado importante, ganando un pleito en situaciones adversas: una causa judicial, un juez que “ni temía a Dios ni le importaban los hombres (v. 2.4). El apóstol Pablo (II lectura), desde la cárcel, exhorta vivamente al discípulo Timoteo a cumplir la misión de anunciar la Palabra, insistir en cada ocasión “a tiempo y a destiempo”, amonestar, exhortar (v. 4,2)... Son tan sólo algunos de los verbos irrenunciables de la Misión.

 

Palabra del Papa

(*)  “La Jornada Mundial de las Misiones es ocasión propicia para recordar en la oración a... los que siguen prodigándose en el vasto campo misionero. Pidamos a Dios que su ejemplo suscite por doquier nuevas vocaciones y una renovada conciencia misionera en el pueblo cristiano. Efectivamente, toda comunidad cristiana nace misionera, y el amor de los creyentes a su Señor se mide precisamente según su compromiso evangelizador. Podríamos decir que, para los fieles, no se trata simplemente de colaborar en la actividad de evangelización, sino de sentirse ellos mismos protagonistas y corresponsables de la misión de la Iglesia”.

Benedicto XVI

Mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones, 2007

 

Siguiendo los pasos de los Misioneros

- 21/10: DOMUND, Día Mundial de las Misiones, lema: “Todas las Iglesias para el mundo entero.

- 21/10: B. Laura Montoya y Upeguí (1874-1949), misionera colombiana entre los indígenas y fundadora; murió en Medellín (Colombia).

- 23/10: S. Juan de Capestrano (1386-1456), sacerdote franciscano, misionero y predicador eficaz en varios países de Europa central y oriental. Trabajó por la libertad y la unión de los cristianos.

- 24/10: S. Antonio María Claret (1807-1870), predicador de misiones al pueblo, fundador, obispo de Santiago de Cuba. Murió exiliado en Francia.

- 24/10: B. Luis Guanella (1842-1915), sacerdote, fundador de dos Institutos para la asistencia a los pobres.

- 24/10: Día de las Naciones Unidas (organización creada en 1945).

- 27/10: Recuerdo del encuentro de los representantes de las Iglesias cristianas, comunidades eclesiales y religiones mundiales, convocados en Asís por Juan Pablo II para una Jornada de Oración por la Paz (1986).

 

+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

A cargo de: P. Romeo Ballán – Misioneros Combonianos (Verona)

Sito Web:   www.euntes.net    “Palabra para la Misión ”

+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++