PALABRA PARA LA MISIÓN
Apuntes de reflexión misionera sobre la liturgia dominical

El EUNTES.NET propone, semanalmente, para laicos, religiosas y sacerdotes un itinerario de reflexiones sobre la liturgia dominical en clave misionera. Se ofrecen apuntes para una meditación misionera, personal o comunitaria, sobre la Palabra de Dios, la cual, de manera constante y sorprendente, sigue iluminando, fortaleciendo y sosteniendo el camino misionero de la Iglesia, para la vida del mundo.

 


Un Padre amoroso que cuida hasta los cabellos
de nuestra cabeza



XXXIII Domingo del T. O.

Año C – 18.11.2007

 

Malaquías  3,19-20

Salmo  97

2Tesalonicenses  3,7-12

Lucas  21,5-19

 

Reflexiones

¿El final del mundo, o el fin (la finalidad, el sentido) del mundo? La palabra de Jesús (Evangelio) ¿es realmente anunciadora de catástrofes o más bien reveladora del misterio amoroso de la vida y del cosmos? La conclusión cercana del año litúrgico y del año civil motiva la lectura de una serie de textos bíblicos complejos, en los cuales se sobreponen niveles diferentes: la destrucción de la hermosa ciudad de Jerusalén (v. 6), guerras entre pueblos, terremotos y otras calamidades, signos grandes en el cielo que llevan a pensar que todo se va a acabar pronto (v. 9-11). Lucas utiliza tonos encendidos, ardientes, como dice el profeta Malaquías (I lectura), el cual grita contra los soberbios y los injustos, destinados a quemar como paja (v. 19); mientras, el Señor protegerá con rayos benéficos a los que honran su nombre (v. 20). El género literario ‘apocalíptico’, propio de estas lecturas, antes que causar terror, es portador de una revelación, de un mensaje de salvación. ‘Apocalipsis’, en efecto, significa ‘revelación’. Siempre, la Palabra de Dios, aun cuando es apocalíptica, ilumina, juzga, salva, consuela. Se hace más cercana en las pruebas de la vida y de la fe.

 

La comunidad del Evangelio de Lucas (alrededor de los años 70-80) estaba sufriendo persecuciones y muerte por parte de fuerzas externas (imperio, sinagoga, tribunales..., v. 12); pero sufría también por debilidades en su interior (abandonos, traiciones, odio...), siempre por el nombre de Jesús (v. 17). Para ellos Lucas escribe estas palabras de Jesús, el cual invita a sus seguidores a cuidarse de los anuncios engañosos (v. 8); a no dejarse atemorizar por guerras y revoluciones (v. 9). Las persecuciones serán para ellos un tiempo de gracia, un kairòs, una oportunidad para dar testimonio del nombre de Jesús (v. 13), con la certeza de Su asistencia especial: el Señor mismo pondrá en sus labios las palabras sabias para el momento oportuno (v. 15). Y para garantizarles eso, utiliza una imagen concreta, nada banal: hasta los cabellos de vuestra cabeza están contados y son todos importantes (v. 18). ¡Un Dios que ‘pierde su tiempo’ en contar nuestros cabellos! Si Dios cuida hasta los fragmentos, si pone su omnipotencia al servicio de las cosas pequeñas, si es un Padre que alimenta las aves del cielo y viste los lirios del campo (cf. Mt 6,26s), cuánto más tendrá cuidado de sus hijos. De ahí la invitación a los cristianos a perseverar en la prueba, aun la más dura, con la certeza del éxito final (v. 19), gracias a la ayuda perenne y providente del Padre. La historia de los mártires de todos los tiempos (algunos los recordamos en esta semana: Cecilia el 22, Agustín Pro el 23, los mártires de Vietnam el 24) demuestra  la verdad y fidelidad de la palabra de Jesús. Él sostiene a los que dan testimonio de Su nombre. (*)

 

La historia de la evangelización del mundo está marcada por la presencia amorosa del Señor hacia sus hijos. Las pruebas pasan, la misión se extiende: los frutos permanecen y son signos de vida. En el campo del Señor hay lugar y trabajo para todos los que quieran. Pablo invita a los fieles de Tesalónica (II lectura) a usar sus buenas cualidades en beneficio de los demás, renunciando a una vida desordenada, sin hacer nada y sólo ocupados en curiosearlo todo (v. 11). El apóstol no duda en proponerse a sí mismo como ejemplo, ya que ha trabajado con tesón y cansancio día y noche a fin de no ser un peso para nadie (v. 8–9). ¡Una llamada de atención, ciertamente, y un modelo para todo obrero del Evangelio!

 

 

Palabra del Papa

(*)  “El Evangelio nos dice que el amor, partiendo del corazón de Dios y actuando a través del corazón del hombre, es la fuerza que renueva el mundo”.

Benedicto XVI

Mensaje en el Angelus del 4 de noviembre de 2007

 

 

Siguiendo los pasos de los Misioneros

- 18/11: S. Felipina Rosa Duchesne (1769-1852), religiosa francesa, misionera en Estados Unidos.

- 20/11: Jornada Internacional de los Derechos del Niño, creada por la ONU en 1989.

- 21/11: Presentación de María en el templo. - Día “Pro Orantibus”, claustrales de vida contemplativa.

- 22/11: Santa Cecilia, mártir romana. - Jornada Internacional de la Música.

- 23/11: S. Columbano, abad (+615), misionero irlandés itinerante en Francia, Suiza e Italia.

- 23/11: B. Miguel Agustín Pro (1891-1927), jesuita mexicano, martirizado durante la persecución en contra de la Iglesia. Junto con él, se recuerdan a muchos otros mártires de la misma época.

- 24/11: S. Andrés Dung Lac (+1839), sacerdote, y muchos otros compañeros mártires en Vietnam.

 

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A cargo de: P. Romeo Ballán – Misioneros Combonianos (Verona)

Sitio Web:   www.euntes.net    “Palabra para la Misión”

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