PALABRA PARA LA MISIÓN
Apuntes de reflexión misionera
sobre la liturgia dominical

   

DESDE CRISTO ‘camino, verdad y vida’:

una santa inquietud misionera

 

Domingo 5° de Pascua

Año “A” – Domingo  24.4.2005


Hechos  6,1-7                           

Del Salmo  32

1Pedro  2,4-9

Juan  14,1-12


                       


        
Reflexiones

 

El mensaje del Evangelio de este domingo y las experiencias de la primera comunidad cristiana (I y  II lectura) contienen luces preciosas para la misión de la Iglesia. El libro de los Hechos (I lectura), presenta un cuadro de dificultades misioneras muy concretas y frecuentes: se refieren al crecimiento numérico y al pluralismo cultural de la comunidad, la organización de la asistencia a los necesitados, con implicancias sociales y lingüísticas (quejas de los de lengua griega contra los de lengua hebrea). Para encontrar la solución, se emplean criterios que son fundamentales para la misión: amplia consultación al interior del grupo (Hechos 6,2), búsqueda de hombres llenos de Espíritu y de sabiduría (v. 3), definición de los ministerios de los Doce Apóstoles, el grupo de los discípulos, los diáconos (v. 3.4.6). Hoy diríamos que se encontró la solución en la colegialidad y ministerialidad, con pluralismo cultural y descentralización. Una solución ejemplar que tiene inmediatos efectos de irradiación misionera (v. 7).

 

Soluciones de esta naturaleza son propias de un pueblo real, santo, escogido por Dios (II lectura, v. 9), llamado a acercarse a “Cristo, piedra viva”, y, por tanto, un pueblo compuesto por ‘piedras vivas’ (cf. v. 4.5). No es importante ser piedras de fachada o escondidas en los cimientos. S. Daniel Comboni así lo recomendaba a sus misioneros para África en 1871: “El misionero a menudo debe reflexionar y meditar, que él trabaja en una obra de altísimo mérito, ciertamente, pero muy ardua y laboriosa, para ser una piedra escondida bajo tierra, que quizás nunca verá la luz, y que entra a formar parte de los cimientos de un nuevo y colosal edificio, que tan sólo la posteridad verá surgir del suelo…” (Escritos, 2701). Lo que importa es ser parte del edificio espiritual, que es la comunidad de los creyentes en Cristo el Salvador.

 

El Evangelio de hoy comienza con una invitación a la esperanza, pronunciada por Jesús pocas horas antes de su pasión: “No sea turbado su corazón…” (v. 1). El motivo de esta confianza es Jesús mismo: Él prepara un sitio para cada uno de nosotros (v. 2.3); Él es ‘el camino, la verdad y la vida’ (v. 6); Él está en el Padre y el Padre en Él (cf. v. 10.11); quien le ha visto a Él ha visto al Padre (cf. v. 9). Estas y otras afirmaciones bíblicas constituyen el fundamento de la verdad de ‘Jesús el único Salvador’. Un pilar irrenunciable de la misión evangelizadora de la Iglesia; una verdad que es dogmáticamente cierta, pero que necesita ser profundizada en el ámbito teológico.

 

Sobre este tema cristológico, nos llega una confirmación significativa de parte del Card. Ratzinger, ahora Papa Benedicto XVI, en su homilía “pro eligendo pontifice”, del 18 de abril de 2005: “Nosotros tenemos otra medida: el Hijo de Dios, el verdadero hombre. Él es la medida del verdadero humanismo. Adulta no es una fe que sigue las olas de la moda y la última novedad; adulta y madura es una fe profundamente arraigada en la amistad con el Cristo. Es esta amistad la que nos abre a todo lo que es bueno y nos da el criterio para discernir entre lo que es verdadero y lo que es falso, entre engaño y verdad. En esta fe adulta debemos madurar, a esta fe debemos guiar la grey de Cristo. Y es esta fe – tan sólo la fe – la que crea unidad y se realiza en la caridad. San Pablo nos ofrece a este propósito… una hermosa palabra: hacer  la verdad en la caridad, como expresión fundamental de la existencia cristiana. En Cristo, coinciden verdad y caridad. En la medida en que nos acercamos a Cristo, también en nuestra vida, verdad y caridad se fusionan. La caridad sin verdad sería ciega; la verdad sin caridad sería como ‘címbalo que retiñe’ (1Cor 13,1)… El Señor nos dirige estas maravillosas palabras: ‘No los llamo ya siervos… a Ustedes los he llamado amigos… Los he destinado para que vayan y den fruto y que su fruto permanezca’ (Jn 15,15.16). Aparece aquí el dinamismo de la existencia del cristiano, del apóstol: los he destinado para que vayan… Debemos estar animados por una santa inquietud: la inquietud de llevar a todos el don de la fe, de la amistad con Cristo. En verdad, se nos da el amor, la amistad de Dios para que lleguen también a los demás. Hemos recibido la fe para donarla a otros; somos sacerdotes para servir a los demás. Y debemos dar un fruto que permanezca”.

¡Autorizado y confortador comentario misionero del nuevo Pastor de la Iglesia universal!  *

 

 

Palabra del Papa

*  “La Iglesia de hoy debe avivar en si misma la conciencia de la tarea de volver a proponer al mundo la voz de Aquel que ha dicho: ‘Yo soy la luz del mundo; el que me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida’ (Jn 8,12)... Con esta conciencia me dirijo a todos, incluidos aquellos que siguen otras religiones o que sencillamente buscan una respuesta a las preguntas fundamentales de la existencia y todavía no la han encontrado. A todos me dirijo con sencillez y afecto, para asegurarles que la Iglesia quiere seguir tejiendo con ellos un diálogo abierto y sincero, en la búsqueda del verdadero bien del hombre y de la sociedad”.

Benedicto XVI

Primer Discurso como Papa

Capilla Sixtina, 20 de abril de 2005.

 

 

Siguiendo los pasos de los Misioneros

- 24/4: S. Fidel de Sigmaringen (1577-1622), sacerdote capuchino suizo, protomártir de la Congregación de Propaganda Fide y de la Orden de los Capuchinos.

- 25/4: S. Marcos, evangelista, discípulo de Pablo y de Pedro, considerado el fundador de la Iglesia de Alejandría de Egipto.

- 25/4: S. Pedro de Betancur (+1667), hermano terciario franciscano, misionero español en Guatemala.

- 28/4: S. Pedro Chanel (1803-1841), sacerdote marista, misionero en la isla de Futuna, protomártir y patrono de Oceanía.

- 28/4: S. Luis María Grignion de Montfort (1673-1716), ardiente apóstol en las misiones populares en Francia, fundador de las Hijas de la Sabiduría y de los Monfortianos.

- 29/4: S. Catalina de Siena (1347-1380), laica terciaria dominica, mística y doctora de la Iglesia, patrona de Italia y de Europa.

- 30/4: B. María de la Encarnación Guyart Martin (1599-1672), primera misionera de la historia (desde Francia a Canadá), mística, fundadora, junto con algunos jesuitas, de la Iglesia canadiense.

 

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A cargo de: P. Romeo  Ballan, mcci – Director del CIAM, Roma – Sito Web:  www.ciam.org   “Parola per la Missione”